Antes de comenzar a sesionar y todavía armando el reglamento interno, con la tarifaria y el presupuesto por aprobar, ya hay un malestar notorio en el edificio del deliberante por que uno de los bloques que llevo a Javier Murer a la intendencia se quedo sin espacio físico en el deliberante.
Héctor Venica, concejal electo y que aporto casi un tercio de los votos que llevo a Murer al Sillón de Obispo de Nevares, se quedo sin oficina y no dispone de un ligar donde trabajar u organizar la labor parlamentaria en el deliberante local.
Por medio de una nota formal, elevada al presidente del concejo, Sebastián Raimondo de Comunidad, el integrante del espacio comunidad manifiesta y le reclama que arbitre los medios para hacer respetar «el orden dispuesto por la Junta Electoral, conforme el lugar que ocupó mi bloque Juntos por el Cambio en las elecciones.» para habilitarle una de las pocas y pequeñas oficinas del edificio ubicado en el Bv. Nahuel Huapi.
Costado Político
No es casualidad que justamente sea Juntos Por el Cambio el que haya perdido el lugar en el «Juego De las Sillas» de las oficinas. No fue que, Venica estaba distraído o no tuvo los reflejos necesarios para «sentarse al momento que termino la música», desde un primer momento se percibía y por lo bajo se comentaba en el campamento de Neuquinizate la poca afinidad del sector de Venica con el resto de los integrantes de la alianza, No era ni BUENA ni MALA, solo que no había.
Por ahora desde Juntos por el Cambio hay cautela, y están «evaluando» como los tratan.
Espacio Físico Reducido.
Con un aumento significativo en los últimos años, del personal no electivo que trabaja en el edificio, un aumento de la cantidad de espacios políticos que tienen representación en el concejo (aumento de bloques unipersonales) hacen que el lugar quede realmente «chico en función de las necesidades de la política»
A mostrar la muñeca para llevar el auto al podio.
Haciendo una analogía deportiva automovilística, este tema situación pone de manifiesto dos problemas que debe encarar el presidente actual Sebastián Raimondo, en el cuerpo que dirige, Por un lado bajarle el tono casi inmediatamente al malestar que surgió en un aliado político casi innecesariamente, (lo necesita para tener cierta ventaja y autonomía para tratar algunos proyectos necesarios y requeridos por el ejecutivo local) y por el otro buscar una solución al limitado espacio del edificio en un momento que lo que no sobra bajo ningún concepto, es plata para invertir en un edificio.
Veremos como sigue, teniendo en cuenta que la carrara acaba de largar.
