Una insólita escena se encontró el guardavidas cuando llego a su puesto.

La imagen muestra todo lo que hay que decir al respecto, colgamos la ropa mojada donde se nos ocurre, no importa que sea una casilla de guardavidas, que este en una playa publica. Tuve ganas y la colgué donde quería, parecería que pensó el visitante a la playa en ese momento.